Chevrolet continúa fortaleciendo su presencia en el mercado mexicano, refrescando su portafolio de camionetas para mantener esa percepción positiva que ha construido en los últimos años. La llegada de la tercera generación de la Traverse 2025 marca un punto de inflexión importante; esta SUV se renueva por completo bajo un concepto de diseño que abandona las líneas curvas del pasado para adoptar una filosofía mucho más recta, robusta e imponente. Este cambio no es casualidad, busca alinearla visualmente con sus hermanas mayores, Tahoe y Suburban, posicionándose estratégicamente por encima de Blazer.
Un diseño más agresivo y tecnología de punta
La nueva cara de Traverse destaca por una integración inteligente de la iluminación. Las luces diurnas se ubican en la parte superior, fusionándose con la parrilla, mientras que los faros principales se alojan más abajo, enmarcados en cromo y acompañados de entradas de aire funcionales. En la parte trasera, el estilo recuerda a la Trax, con calaveras LED unidas por un marco negro brillante. El toque deportivo lo aportan los rines de aluminio bitono de 20 pulgadas y la cuádruple salida de escape, detalles que le dan una presencia notable en las calles.
Al interior, el salto tecnológico es evidente. La cabina presume una inmensa pantalla táctil central de 17.7 pulgadas combinada con un cuadro de instrumentos digital de 11 pulgadas, similar a lo visto en la Equinox EV. Lo mejor no es solo el tamaño, sino la integración de Google Built-in. Olvídate de conectar el celular para usar Waze, Spotify o Google Maps; el sistema responde al comando “Hey Google”, permitiendo gestionar rutas o música sin quitar la vista del camino, aunque la conectividad con Apple CarPlay y Android Auto sigue presente.
Pensando en la familia, el sistema Smart Slide facilita el acceso a la tercera fila, donde el espacio para piernas creció 7.7 cm, mientras que la segunda fila ganó 8.3 cm. La capacidad de cajuela no se queda atrás, alcanzando hasta 2,764 litros con los asientos abatidos. Todo en esta camioneta se siente más amplio.
Desempeño del nuevo motor turbo
Bajo el cofre, México recibe una única configuración mecánica: un nuevo motor de cuatro cilindros, 2.5 litros turbocargado, que entrega 328 caballos de fuerza acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades. Es importante mencionar que, para nuestro mercado, la tracción es únicamente delantera. Durante la prueba de manejo de aproximadamente 260 km, se pudo constatar que, aunque se extraña la aceleración progresiva del V6 anterior en momentos de alta exigencia, este bloque cumple con creces.
La suspensión, con esquema McPherson adelante e independiente atrás, ofrece una buena calidad de marcha, aunque puede sentirse un poco seca en caminos muy irregulares. Sin embargo, la camioneta es ágil y precisa gracias a una dirección firme, y destaca notablemente por la insonorización de la cabina y el tacto de los frenos. Ya disponible en los pisos de venta, la Traverse llega desde Lansing, Míchigan, en una única versión LT con un precio de 1,129,900 pesos.
Mirando al futuro: Tahoe y Suburban 2026
Mientras Traverse se consolida, la atención también se dirige hacia las actualizaciones de las “jefas” de la casa: la Tahoe y la Suburban 2026. Aunque a simple vista parecen gemelas idénticas compartiendo seis niveles de equipamiento y la misma tecnología en cabina —incluyendo las pantallas de 17.7 y 11 pulgadas—, existen diferencias cruciales que definen la compra.
El factor precio es el primer diferenciador. En el mercado estadounidense, donde se marcan las pautas de lanzamiento, la Tahoe 2026 arranca en 60,700 dólares, manteniendo una ventaja de precio de 3,000 dólares frente a la Suburban en prácticamente todas las versiones. Por ejemplo, en el lujoso nivel High Country, la Tahoe inicia en 80,700 dólares contra los 83,700 de su hermana mayor.
La batalla del espacio y la maniobrabilidad
Donde la Suburban justifica su costo extra es en las dimensiones. Ambas pueden configurar asientos para siete, ocho o hasta nueve pasajeros, y el espacio en primera y segunda fila es idéntico. Sin embargo, la tercera fila de la Suburban es superior, ofreciendo 36.7 pulgadas de espacio para piernas contra las 34.9 de la Tahoe. Pero la verdadera paliza se da en la capacidad de carga: con la tercera fila levantada, la Suburban ofrece 41.5 pies cúbicos de espacio, eclipsando los 25.5 de la Tahoe. Con todos los asientos abatidos, la Suburban se traga hasta 144.7 pies cúbicos de carga, dejando atrás los 122.7 de la Tahoe.
No obstante, el tamaño tiene su costo en la conducción diaria. La Suburban, con una distancia entre ejes de 134.1 pulgadas, es un auténtico leviatán difícil de maniobrar en espacios reducidos. Aquí es donde brilla la Tahoe; su distancia entre ejes más corta (120.9 pulgadas) y un radio de giro de 37.8 pies (frente a los 41.5 pies de la Suburban) la hacen mucho más dócil para la vida urbana y las calles estrechas, además de ofrecer una capacidad de remolque ligeramente superior.